viernes 14 de octubre de 2011

Imposibles


I wanted to find a way to reveal the inner landscape – to chart a graph of the heart.” – Martha Graham


Combatir imposibles es un escenario eterno 
con ejemplos a cantidad y éxitos escondidos.
Contender caprichosos ideales
legitima la tarea
¿cómo hacerlo?


¿ Manifestaciones del deseo?
¿El hampa en su versión corrosiva?


Huir como cobardes suele ser de valientes anónimos
¿Cuánta fuerza se necesita para admitir cobardía?
no menos que la necesaria para proclamar altivez.
No huyas de lo imposible si te destrozan el cuerpo
desaparece al ver que de tu alma queda poco.


Algunas cosas imposibles,
la paz
dádiva de la guerra en dedos del pensador aislado.
Amistad
la mejor familia por discrecionalidad.


Energía amorfa aquella fuerza imposible
de la nada hacia la nada
ubicado en el vacío entero por convicción 
elogio del dolor
repudio de lo exacto
conocer lo preciso para descartarlo.


En las coordenadas de la irreductibilidad del espíritu
nadando con las tortugas en el pavimento de las interrogaciones imposibles
donde lo imposible tiene rostro aproximado
al menos.


Virtuoso aquél que logre perdurar en la memoria de la humanidad
un parpadeo del universo.



domingo 2 de octubre de 2011

Ni hoy ni mañana

                                                                                        Martha Graham

Ni hoy ni mañana es una expresión en la que pienso siempre que son las 12 de la noche o las cero horas, como otros prefieren decir. Es ése el momento en que escribo esta perspicacia nocturna. La idea de este artículo, adivinen cuál? ninguna parte.

La parte parietal de algún lado de mi cerebro me grita STOP! sintonizo una canción en la que hablan y silban en francés. Siempre he dicho que los franceses pueden no saber de nada, pero de arte saben mucho, y no lo digo yo, lo dicen mis oídos y mi piel, que piensan mejor que mis parietales no se que cosa.

Tengo dos vecinos que fuman marihuana todo el día, todos los días. Mientras yo llego de alguna monótona tienda de mercado minorista, llámese Olimpica, Carulla o la panadería "Rosita y sus delfines" los veo a ellos mandarse de una pendiente por todo el eje ambiental de Bogotá en su patineta, con ojos entre cerrados, no precisamente por el viento que los golpea en la cara. Llevan el pelo desordenado, el andar distraído y huelen a libertad a mucha libertad.

Hoy dediqué mi vida a algo que había olvidado estos últimos meses por estar pensando en la eficacia de todo. La belleza. El movimiento, el sonido suave, las minimalidades del detalle, el suspiro que aprieta, la ensoñación que presiona, la fatalidad del instante en el que se comprende todo a través de la humildad de la ignorancia.

Mañana a las 7 AM, cuando de golpe me despierte el sol hablándome en el idioma del aire, estaré arrepentido de haber escrito esta nota. Arrepentimiento que es natural, entre más cosas conocemos y entre más alejados de la ignorancia estamos, más tímidos nos volvemos, menos radicales, más respetuosos de las ideas de los demás, todo se somete a consideración y reconsideración. La humanidad hoy exige y necesita tanta tolerancia como una persona de carne y hueso no está en capacidad de dar. Sueño con un Ministerio que haga parte del Gobierno Nacional que emita Certificados de Tolerancia en vez de Resoluciones mudas que nacen viejas y resultan condenadas al ostracismo de la irrelevancia.

No me pregunten porque puse a Martha Graham encabezando esta columna. Seguramente en un intento de imitar sus movimientos con mis palabras. Mírenla, es un movimiento poderoso, suave y revolucionario al mismo tiempo, hostil y sutil en varios. Resume todo lo que la posee en un movimiento preciso que le involucra la piel y el pensamiento. Fuerza y decisión, belleza y armonía. Ella es Martha Graham, yo soy José Fuentes. Ella baila y yo escribo, hacemos lo mismo. Ella se mueve y habla, escribe, clama. Yo escribo y describo.

domingo 11 de septiembre de 2011


2002, un año de tantas tertulias y pocos homenajes

Hace mucho viento en Bogotá. Tanto como aquél que sacudía un par de árboles de almendrones en frente de mi casa en Cúcuta, hace ya un poco menos de 10 años. Pero no es el viento el que me hace recordar aquella calle llena de ruidos adolescentes, luces tenues y murciélagos hambrientos.
Es una noche oscura en día cualquiera, el viento fresco alienta los relojes, los adultos se duermen y Míguel Kogson, mi grabadora y yo ponemos a rodar un disco de UB40.
- Vea Miguel, anoche estuve trabajando en un poema que creo es el mejor que he escrito en toda mi vida.
- Muestre, léalo a ver que tal Julius.
- Pero Miguel, sea sincero, si le parece aburrido dígamelo. Yo espero poder haber expresado lo que sentí y creo que entre más escribo logro encontrar otros caminos, nuevas maneras, quiero escribir una novela…
-Pero muestre el poema que escribió a ver que tal.
- El poema se llama los versos más poderosos del mundo. Sabe Miguel, yo pienso en una revolución… una revolución que no necesariamente es política… yo creo que el arte puede tener una magnitud tal que en el futuro, si lo logramos dominar a la perfección, podría cambiar el mundo. ¿Se imagina? ¿un solo verso que tenga el poder absoluto de cambiar la voluntad de las personas de todo el planeta?
- Está muy ambiciosa la idea Jealous guy, tiene que escribir la novela de la que tanto habla, a lo Wilde … tiene que tomar los poderes de Dorian Gray. Nosotros hemos superado el nivel de las personas comunes y tenemos que utilizar todos los poderes. A mi papá le llegaron unos libros buenísimos de la colección del tiempo. Ya casi me termino de leer esa novela que le cuento pasa sobre un ex presidente de Panamá.
- Yo he pensado en que la novela debe tener unos 10 capítulos, y ya más o menos sé de que trata cada capítulo.
-intente que sean por lo menos unas 150 páginas. ?Es muy difícil?
-Sabe Miguel, yo quisiera que la novela que voy a escribir lleve en la portada un dibujo suyo, no deje de dibujar, cuanto quisiera yo poder hacerlo, pero mis manos son amotras y créame que lo he intentado pero todas mis líneas son torpes y es lamentable.
- hace mucho tiempo no dibujo ni mierda julius, esas eran otras épocas.
-¿Qué hizo el dibujo ese de la mano aplastándole la cabeza al muñeco ese?
- Jajaja. Ese está en el cuaderno de Biología de noveno.
-¿El de la carenuche?
(…)
Las conversaciones en ese paisaje con Miguel son incontables en cantidad y desestimables por su profundidad. Ese fue tal vez mi primer escenario para mis poemas, con quienes estaba muy ilusionado, influenciado por la gracia de Óscar Wilde que a una edad muy corta me enseñó a creer en la importancia del arte por sí mismo y a emprender la búsqueda de la armonía, la sabiduría y una disciplina que en principio no representaba ningún compromiso y que por el contrario brotaba de una envidiable naturalidad.
Eran los tiempos en los que no sentía el miedo postmoderno del fracaso, donde no había profesiones ni salarios, donde el futuro era ahí mismo. Para ese entonces mis manos narraron unas líneas que jamás pude igualar, porque mis dedos se movían con la impaciencia de un orgasmo invocado por primera vez. Puros eran los ruidos, nobles y pulcros los aplausos, sinceras las palabras, desinteresadas las condescendencias.
Hay tantas cosas de las que sería magnífico escribir de aquellas noches de tertulias. Pero son tantas las cosas de las que aún, diez años después no se pueden hablar. Tal vez para antes de morir, cuando muchos personajes que se cruzaron en nuestras vidas estén fuera del escenario, sacaré mi pluma con las manos arrugadas y escribiré con tanta sinceridad sobre aquellos tiempos en los que hoy pienso pasó el milagro de la gestación de la altivez, que nos llevarían más adelante a recorrer el mundo de tantas ideas y de relevar de nuestros padres este pedazo de mundo lleno de hostilidades.

martes 19 de abril de 2011


Entrevista a mí mismo

José periodista: Para comenzar, es apropiado preguntar sobre su iniciativa de hacerse una autoentrevista….

José Fuentes: Bueno, es sencillo, como nadie me pregunta nada, y creo que tengo varias preguntas que responder, decidí hacerlo por mi propia cuenta.

Jp: Después de tanto José, ¿en qué etapa de la vida cree que se encuentra?

JF: Me gustaría que me reconocieran como un Ex-Existencialista vegano postconstructivista boreal.

Jp: Bien, José, con todo respeto, y sin ánimo de lastimar sus creencias… usted vegano nunca ha sido, ¡ni siquiera vegetariano! Y además, el postcontructivismo boreal no existe, vaya usted a saber. Y bueno, digamos que lo de Ex_existencialista si se lo puedo creer…

JF: Señor periodista, déjeme recordarle que sólo yo sé sobre mi propia vida y ¡que mas da ! ya que mi dios agnóstico no me dió el don de pintar como John Singer Sargent, ni de tocar la guitarra como Adrian Smith, ni de ser tan exitoso con las mujeres como Ron Jeremy, me tocó aprender a decir maricadas...

Jp: Eso de alguna manera tiene sentido, pero lo que si no tiene una correcta explicación para mucha gente es el por qué decidió hacer una Maestría en Economía.

JF: Porque quiero salvar al mundo.

Jp: ¿Salvar al mundo? ¿De qué?

JF: De ese totalitarismo de Estado al que llaman comunismo y de ese ausentismo de Estado al que llaman capitalismo.

Jp: Bien señor José, quiero decir, recuerde que usted es sólo un ciudadano, en consecuencia, enfrentarse a la burguesía capitalista de este país es un peligro latente y confrontar el comunismo de este país es declararle la guerra al Hippie burguesismo.

JF: ¿Me está tomando usted del pelo?

Jp: ¿por qué lo dice señor?

JF: ¿que el hippie burguesismo qué?... ¿de qué demonios me habla?

Jp: Bueno, para nadie debe ser un secreto que los abanderados líderes del comunismo en este país gozan de los mismos privilegios académicos y comodidades culinarias de la clase burguesa. Es decir estudian en Europa, viven en rosal…

JF: Pero como se atreve usted… ¿trabaja usted para William Brownfield? ¡Lacayo plutarca! Confiéselo, ¿es usted quien plancha las corbatas a William Brownfield?

Jp: No me maltrate usted señor, yo solo vine a hacerle una entrevista, que usted mismo solicitó, en este caso, yo también solicité, es decir, solo nosotros sabemos la intención de estas preguntas y respuestas.

lunes 4 de abril de 2011

Del demonio y otros amores.

Amor: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

De todas las debilidades más peligrosas del ser humano, la más desdeñosa resulta ser enamorarse, tema trillado que ha sido trabajado por la gente más brillante a la más pueril. Sus operaciones de ataque están en todo el cuerpo, incluye huesos, sangre, memoria, genitales, cultura, cerebro y uñas. Presiento ser un hombre que aunque poco o nada tengo, procuro mantenerlo todo bajo control, que nada salga mal, aprendiendo un poco de aquí y de allá. Así soy, así como a otros no les importa nada, yo tengo el problema de que me importa casi todo.

Mientras tengo delirios de individualidad, no tengo problema en afrontar equivocaciones que sean causa de mis metidas de pata, ni tampoco dificultad en disfrutar de cuanto éxito mediático resulte. Soy de roble blindado, fuerte, cruel, en dirección ininterrumpida, no hay puntos débiles, soy una ametralladora M249 SAW en manos de de un soldado vengativo y con mirada de odio y sudor, tengo la eficaz frialdad de un Lamy firmando Decretos, soy el asesor jurídico de Dios.

Enamorarse es una pandemia, donde todos se hacen daño con todos, y el que se hacía daño contigo, se está haciendo daño con otro, una carnicería de miedos e intolerancias. Entiéndase por daño lo que a su merced prefiera, sea extrañar, desear sin poder, o restringirse por placer. En consecuencia con mis argumentos, el sentido del enamorarse, tal cual lo entiendo yo (el de los síntomas en la mirada con dolor en la región vertebral, presión de tórax y alma inflamada) es una enfermedad del poder, el amor es un virus de la autonomía y la voluntad. El amor no debería existir, no vale la pena vivir de cualquier forma, estar enamorado te destina a perder el control de todo. Vean aquí un psicorrígido perdiendo las riendas de su propia vida.


* Texto creado para Daniela Suárez Medina a finales del año 2009

sábado 26 de febrero de 2011

Discusión en la mesa

Cuatro cubiertos de mesa discutían con tanta propiedad sobre la situación del clima en la ciudad, que el comensal, apenado de interrumpir e interesado por escuchar argumentos elaborados, decidió, después de todo, que esa noche no era tan importante cenar. Cayó en cuenta de inmediato de su necesidad de escuchar gente importante e inclinándose hacia atrás con delicada sutileza, observó a los panelistas quienes comenzaban a tomar formas radicales a la vez que tenían posturas más refinadas en su discusión.

Por ejemplo la cuchara, estirada, alta y de piernas delgadas, hacía nudos constantemente con su boca y parecía que su frente se le iba hacia atrás, tal vez oponiéndose a cada cosa que el tenedor hablaba.

Ya sea por su deseo de convencer a los demás o bien por la mala costumbre de esperar que todas las personas nos hagan caso aún en lo más evidente, el tenedor manoteaba con violencia ante la notable contradicción de su amiga y utilizaba una de sus manos de acero para señalar a la cuchara, que permanecía parada negando cada cosa con sus labios.

Sentado y dócil, el cuchillo parecía emocionado mirando a lado y lado de la discusión que cada vez se ponía más acalorada, pues el intolerante tenedor utilizaba ya tres de sus manos de acero invitando a la cuchara a que se pusiera de acuerdo con sus ideas, a lo que esta únicamente se limitaba a negar apretando cada vez más sus labios y hundiendo su boca de una manera por así llamarlo grosera.

El untador de mantequilla en cambio, no parecía interesado en esta efemérides ideológica. Más convencido de su verdad o tal vez aparentando tener opiniones más precisas y refinadas, él, sencillamente decidió dar la espalda. Se remangó una ligera manga roja y sirviéndose de un vaso cercano que le valía de espejo, sacó su engreída lengua y comenzó a acicalarse las manos.

El comensal, sentado en su silla en una postura de noventa grados, comenzó a desinteresarse por el debate, que hace varios minutos había dejado de aportar tesis importantes. Arrepintiéndose de su decisión de postergar su cena para otra noche, se abalanzó contra los cubiertos sin duda alguna. El primero en ser agarrado fue el tenedor, quien por poco alcanza a saltar del comedor. Naturalmente la cuchara fue la segunda, y fue más fácil de tomar, ya que aún se encontraba con los ojos cerrados, negando con la cabeza y su boca apretada, nunca le dio la razón a nadie. Pero el primero en ser comido fue el cándido cuchillo, que no intentó ni siquiera huir, temblando del miedo solo observó cuando el hombre lo succionó y se lo comió de un solo sorbete. Siguió el tenedor, que molestó un poco en la garganta y no fue sencillo de pasar, seguramente por las manos que no dejaba de agitar. La cuchara, que ni aún estando en esa situación tan difícil, se percató de lo sucedido y con sus ojos cerrados y su boca hundida perdió la vida sirviendo con agrado al hombre a pasar al carrasposo tenedor.

Con mucha sed, después de tres bocados fuertes, el hombre observó que el untador de mantequilla seguía lambiéndose las manos frente al vaso. Fue entonces cuando se llevó la sopa al hocico y bebió toda la cantidad del plato en 4 tragos gigantes, se limpió la boca con uno de sus brazos y mirando el reloj de reojo se fue a dormir.

Al apagar la luz de la sala, el untador de mantequilla miró con desprecio hacia el techo, y resignado, soltó un suspiro y se suspendió en un repentino sueño mientras miraba tras la ventana un grueso de nubes oscuras que no le dejaban ver las estrellas.

lunes 1 de noviembre de 2010


Mi nona Guille.

Crecí viendo a mi abuela torcerle el pescuezo a las gallinas.

Les amarraba de las patas con una pita azul o roja, que guardaba cuando desamarraba los costales que, a hombro, traía del mercado. Las ahorcaba en una reja hasta que dejaran de mover las alas y definitivamente sus ojos dejaran de temblar. Pasaban al lavadero de la casa para el desplume, los baldes se tragaban todo lo que no se podía comer. Plateados eran los platones, morada la sangre y duras las muñecas de mi abuela. Estando desnudas ya, desfilaban al fogón para "quitarle los cañones". Enseguida eran descuartizadas y llevadas al agua hirviendo con las demás hortalizas. Los perros siempre levantaban el hocico y miraban como arrugando las cejas al dolor o sacándole la lengua al instinto. A quien le saliera el corazón era alguien afortunado. Pero mi abuela algunas veces hacía trampa. Mucho después vine a enterarme, de que ella metía el corazón en mi plato. Extraño se me hace ahora, que a mi mamá nunca le disgustó perder.

Mi nona Guillermina no nos dejaba despiertos después de las 8 de la noche ningún día, ni tampoco nos dejaba dormir más de lo necesario, o como la mayoría de veces, no dejaba dormir lo suficiente. Siempre con un sermón sobre su vida en el campo y sobre sus antiguos patriarcas que la hacían voltiar para sembrar lo que se llevaba al estómago. Dicho discurso legitimaba con gran radical jerarquía su chamizo, que tanto temimos mi prima Jenny y yo. Daba terror escucharle la comba a esas ramas sonando contra los pies de alguno de mis primos. Hoy recuerdo con alegría que corríamos con esas patas rojas por toda la casa. Nos cascaba por andar descalzos.

En el patio de esa casa inmensa había cilantro, ahuyama, palos de mango, cocos, mandarina, merey, gallinetas, perros, lombrices rosadas de tierra y perras con nombres masculinos italianos. Mucho después de sus muertes pude enterarme de que Chocholi y Liqui no eran machos sino hembras, algo que seguramente me hizo crecer con alguna distorsión sexual animal. Cuentan rumores familiares que esos nombres caninos fueron el resultado de una comprometida afición de mi tio Julio por el ciclismo. No lo sé, pero en casa de mi nona Guillermina no crecimos rodeados de bibliotecas o grandes conversaciones sobre el arte y el espíritu, pero si crecimos en un ecosistema lingüístico singular, con comida salida de la tierra de nuestro propio patio, el olor a ese mango ácido del que estaba prohibido comer con sal, los picos de botella partidos alrededor de toda la casa para que no se metieran los ladrones, los claraollas en donde se cagaban las palomas y dejaban sombras sobre el piso de tabletas amarillas y vino tinto en donde se podía jugar rayuela todo el día.

La casa de mi nona Guille era una visagra cultural. Se trataba de un refugio de costumbres, alimentos, lenguajes, colores, aromas, texturas y reglas campesinas ocultas para siempre en el casco urbano de la ciudad de Cúcuta, que se fue perdiendo a medida que nuestros primos y yo, que no nacimos en el campo como mi abuela, fuimos al colegio a educarnos. Desde ese entonces las matemáticas de segundo grado nos infundieron más miedo que el Chamizo en las grandes manos de doña Guillermina Ortega. Llegó la buena educación y la magia terminó.

lunes 25 de octubre de 2010


There that Goes


Cuantas mentiras el cariño soporta esconder?

cuanto olvido la Verdad no deja desaparecer?

cuantos siglos más la moral seguirá siendo cárcel y verdugo?

Los sentimientos son espadas largas que matan al que hiere y liberan hacia el dolor al que no muere.


Que tristeza... a la vida la llega la hora de aceptar que la mentira gobierna.

La Verdad es un paraíso sin orden

¿o es el paraíso un eufemismo del infierno?


Solo el canto entenderá el legado del espíritu
sola, la ciencia del alma
dará testimonio donde ninguna explicación posará limpia
las versiones son enanas
frente a la certeza del silencio...

Hipotético: Si mañana la RAE ordena no llamar al Infierno como tal y en cambio dictamina llamarlo alegría, ¿cuantos revolucionarios nacerían?

lunes 18 de octubre de 2010

Orfelunio

Hola excremento?
pasaba a saludar
siempre me han dicho que soy un hombre romántico
y yo amo con amor
amor de adeveras
amor de ano
amor salival.



Excremento, podrías ayudarme a estudiar inglés?
Excremento, irías a la tienda por una cebolla cabezona?
Comprarías el pan excremento?
Eres excremento familia de los excrementos de ciudad fértil?
Los dueños de la charcutería el Excremento Embutido?

Esas flores son para mí, excremento?
Que flores más liiindas!
Te cuento un secreto?
Me emocionan las sorpresas!
De niño jugaba a que me sorprendía a mi mismo!
yo era quien hacía del personaje que me daba las sorpresas
era tan feliz excremento... ah! aquellos tiempos excremento.


Excremento? excremento?



Ah!, estás ahí sentado, que susto.
Desde cuando tocas el piano?
se vuelven suaves tus manos y no lo son
es el pensamiento el que es suave hermoso y con colores.
Se trata de una pronunciación adecuada
no es ningún piano...
Es una boca gentil
con unos dientes amarrados a la belleza.

sábado 28 de agosto de 2010


Rodrigo Rodriguez

Rodrigo Rodriguez nunca saludaba. Su margen facético parecía iniciar en una boca difícilmente redondeta vestida con labios lisos, lustrados con un brillo húmedo y arqueada en forma de letra o. Lo acompañaba siempre una mirada tardía que hacía pensar al transeúnte que su cerebro demoraba en procesar las imágenes unos 6 a 9 minutos, es decir, si sientes que te mira, el hasta ahora está pensando en la lonja de pandeyucas de la esquina a sus espaldas. Su pelo es castaño muy claro, acentuado con el incoloro resplandor del desaseo. De piel blanca como una empanada precocida sin freír, con tenues lunares maderosos que aparecían con aleatoriedad. Podría pasar desapercibido si no fuera por su ejército poco ortodoxo de diecisiete perros andrajosos que caminaban como niños peludos o hienas sin tema con mirada humana, intercalándose entre sí el nudo de seguridad interno y externo de la comparsa del gordo que les tiraba con paciencia torpe astillas de hueso sin cartílago. En este péndulo de miradas con disciplina cartesiana y olor a chanfle, se fortalecía un espectro energético oscuro. Si se pudiera ver el suceso con lentes avanzados, se podría dibujar una bola inconstantemente amorfa de moho invisible.

...continuará

martes 24 de agosto de 2010


A Juan Santaella

En las sillas de atrás de su casa
con el aire dócil de los adornos florales
la tranquilidad de tantas hojas verdes
y con la soberbia energía de las palabras que nunca cesan
se habló de esta historia.

No hay nada que suceda en nuestras vidas que no se haya platicado y discutido en ese lugar.


¿Cuantos cigarros murieron ahí?
no fueron mas ni fueron menos que las ideas que ahí también nacieron

Si ha viejo he de llegar Juan
que hijos míos hablen de su hogar
como la negación de mi muerte temprana
y génesis de mis ideas y emociones.

domingo 22 de agosto de 2010

Instinto- Desdicha -Emociones

No tengo nada que decir

sólo tengo ganas de golpear

no de escribir

¡De escribir no!

tengo ganas de golpear

y sabiendo mi desdicha

no golpeo

escribo.


Como cuando dan ganas de matar

solo se tiene ganas de matar

y sabiendo la desdicha

no asesino

discutimos.


Que desdicha para el instinto escoger siempre el mejor camino.

la paz es una estupidez

el arte, el corral donde se amansa el infierno,

ya no soporta tanto!


Podrán Apartar al gozoso

y Prohibirán el júbilo

pero el alma siempre termina revolcándose

ya que resulta menos difícil engañar a las matemáticas

que a la condición humana.


Litros de historia dan cuenta de ello

Dios resulta siendo una ofensa

en el imperio de las emociones.


Lo ineludible

¿Donde se fabrican las lágrimas?

Respuesta: En la faringe.

Hay dos enanos

uno tiene cara de espejo

el otro tiene cara de todo el planeta.


Atrás queda el jazz,

la gran descripción

la idea superlativa

el altruismo premiable

el verso que no cabe y hace estallarlo todo

el silencio convertido en inteligencia.


No se puede eludir la sensación de estar mas afuera que adentro,

excluido de que dentro de.

retirado de que unido a.

desarticulado de que amarrado a.

ahogado en que salvado de.

donde es bueno ser ciego uno es más sordo.

donde debería ser sordo los pies tiemblan y la lengua frena.


Maldición!

¿Que hago con el blanco y con el gris?

¿Que hago con mis años?

¿Que hago con mi equilibrio?

Ah!, tanto esfuerzo en búsqueda de proporción

y hoy estoy solo,

repleto de te quieros

acompañado y solo.

mi frente sabe que estoy desguarnecido.

¿Ser sincero?

¿Ser feo?

¿ser injusto?

Tengo memoria borrosa

¿He hecho tantas preguntas en línea?

Me encuentro cansado de comprender que el vacío no es tan absurdo

solo cuando no se tiene nada brota lo necesario.


Que miedo esta hoja

ya entiendo porque la vida

en sus mañas omnipresentes

me alejan de mi mismo infierno.

sábado 24 de julio de 2010

El PADRE MALDITO

El padre,

el héroe maldito de esta historia

no es una persona socialmente habilidosa

es un Lincoln de su hogar

llevó su vida al máximo

hasta donde la exclusión mental le permitió.

Gana suficiente dinero... hoy,

antes pasaba hambre con toda su familia.

así de sencillo y trágico,

porque cuando animadamente engranó en la lógica adquisitiva del planeta

la ambición llegó para oxidarle la vida lentamente.


Al tiempo que el capitalismo irresponsable le molía la piel

sus gruesos bolsillos avalaban una soberbia creciente.

El alcohol, quien fue su único acompañante cuando estaba vaciado

no lo desamparó mientras se ahogaba en su propia riqueza.

Convencido de su éxito espasmódico y sus excitaciones ilusorias,

nunca entendió que los sentidos que estimula el capital

pertenecen a ficciones absurdas

de las cuales es divertido untarse pero no hundirse.

Metió su alma divina, su primogénito,

su posición falocrática en el clan humano,

su hijo,

quien no había nacido bajo su semejanza

pero que parecía una imagen calcada de sus gestos,

al hondo abismo del billete.


Mi tio no murió,

lo matarón dos veces,

mi primo fue aplastado en el pavimento como una lagartija

su último respiro entró a sus pulmones con sangre

y seguramente de sus ojos salió una lágrima con alcohol

que le permitió ver por vez definitiva el mundo borroso que amó sin preguntas.

Ahora el padre maldito

es un padre comprensivo

hasta donde su exclusión mental se lo permite

pero ahora sus otros hijos lo odian y lo culpan

de llevar tanta comida a la casa

y de haberles ofrecido una vida abundante.

Te extraño Primo.

Te perdono Tio.

domingo 23 de mayo de 2010


Reflexiones aisladas.

El éxito es una cuestión de insistencia.

El arte es superior a la política.

El Arte y la Política, son perfectamente complementarios.

No cualquier artista es superior a cualquier político, existen artistas pichurros.

El arte se relaciona con pobres, porque muchos pobres de espíritu se esconden en el discurso del arte para ocultar su mediocridad. A esta conclusión llegué después de darme cuenta que el Alma la regalan en todos lados, la inteligencia no. El arte es una forma de inteligencia que pocos exploran. El 50 % de los que exploran el Arte van por mal camino y no saben lo que hacen. Del otro 50 %, más de la mitad sufren y se quejan. Son muy pocos los que asumen el arte como una verdadera manifestación de omnipotencia y poder. El arte es una cuestión de soberbia. No tengo estadísticas científicas para las anteriores cifras, al que no le guste que no me siga leyendo.

Cuando logro sacar lo peor de mi, curiosamente parezco mas creativo.

La gente se excita cuando ve que otros hacen lo que ellos mismos no pueden hacer. Así sea el ridículo o autoflagelación.

El ridículo es una autoflagelación excitante. Como cuando uno mismo se levanta una costra que por debajo sigue viva.

Me estresa divertidamente la gente que espicha desde la mitad el tubo de la crema de dientes. Es un tema en el que pienso mucho mientras me cepillo.

Me interesaría poder escribir todo lo que se me ocurre cuando camino, pero llego al teclado y muchas cosas pierden sentido. Conclusión: El arte es mejor vivirlo que compartirlo. Hay mucho de profundidad en la frase “vivir el arte”, piensen en eso si les queda tiempo.

El exitoso no es aquél que está constantemente explicando la complejidad de sus teorías, sino aquél que hace que todos intenten por sí mismos entender sus teorías. En esto se ha equivocado el marketing comercial y político.

Es sabido por todos que habrá trascendencia para quienes profundicen en la esencia. Quienes profundicen en la forma serán felices, pero no trascenderán. En este sentido, la filosofía es superior a todo lo demás. La filosofía se complementa perfectamente con todo lo existente y todas las ramas del saber. Quien logre articular armónicamente esencia y forma, será feliz y trascenderá. Sólo el 1% de la humanidad puede lograr esta armonía. Nuevamente no tengo ficha técnica del anterior porcentaje. Si le disgusta mi improvisación, ya le advertí que deje de leerme, lo que viene es peor.

Pensé cuando era un niño, que cada vez escribiría mejor a través de los años. Me doy cuenta que cada día escribo peor. Lo único que he mejorado levemente ha sido la ortografía. Conclusión: me he dejado llevar por las formas, por ende no trascenderé. Según mi teoría, tendría que ser feliz, per no lo soy, conclusión: mis teorías tienen muy poco de acierto.

El capitalismo al parecer es muy bueno… pero depende. El comunismo al parecer es muy malo… pero depende.

El ser hombre no me impide ser feminista. Ser feminista no me hace Gay. No soy feminista ni gay.

Es muy productivo saber llevar la contraria. Contradecir exige un esfuerzo adicional. Me gusta llevar la contraria. Si hubiera nacido en un país de intelectuales, me esforzaría por ser mediocre, sería el único objetivo de mi vida. Mientras la gente escucha Reggetón, yo me saco un CD de Mozart. Cuando la gente me comienza a hablar de Mozart, a mi me dan ganas de escuchar Reggetón.

Sobra hablar mal de mí, soy un tipo al que le caben todos los defectos. Aléjese, soy inconveniente, dañino y corrosivo.

Creo que soy inteligente, pero creo que no es importante. Que feo autoconsiderarme públicamente inteligente. Es feo hasta para mí, enserio. Pero de alguna manera siento vértigo escribiendo eso. La gente debería hacer mas cosas que estimulen su propio vértigo. El arte tiene mucho de vértigo. Por esto amo al arte con vértigo.

Si el Arte no se llamara arte, se llamaría vértigo.

Mis ideas están completamente desordenadas, pero cierro los ojos y veo muchas luces y sonidos increíbles que se mezclan con formas y sustancias en todo el espectro. Siento que grito, que bailo, que escupo, que me mojo, que lloro, que culeo, que se me parten los dientes, que se me encalambra el pecho, que me traquea el tórax, que me sudan las uñas, que me pican los talones, que se me inflan las rodillas.

Viva la vida con todos sus defectos y virtudes.

domingo 16 de mayo de 2010

La revolución del espíritu

Compatriota ignorante: ¿Cómo pretende usted ser ciudadano de un Estado incorruptible cuando ni siquiera es capaz de separar a dios de las decisiones políticas? ¿Cómo pretende usted vivir en un país de élite cuando no reconoce la diversidad a su alrededor? ¿Cómo pretende usted sentirse identificado por esta tierra cuando no reconoce la importancia de quien durante centenares de años ha sabido reconocer mejor el ecosistema donde ahora usted vive? Acá todo el mundo se compara con la organización y la pulcritud Europea o con la liberalidad estadounidense, pero nadie se toma el trabajo de emprender el esfuerzo de transformar la sociedad. Y el país no se cambia saneando el déficit fiscal.

Colombia se transformará un día después de que termine una fuertísima disputa entre el sector anémico y conservador representado en la clase política tradicional y una revolución cultural VIOLENTA y sin precedente. Esa sublevación torrencial irá acompañada con asonantes movilizaciones de indígenas, homosexuales, hombres y mujeres acentuadamente desnudas por las calles, marihuaneros fumando por los andenes, pervertidos sexuales, inválidos victimas de la violencia y desplazados levantando pancartas con una memorable mala ortografía. Es el día en que la Nación se apretará los genitales con las manos y aprenderá a reconocer su esencia, donde la virtud convive con el defecto, y donde el defecto, que hace parte del alma permanece olvidado desde que comenzó nuestro tiempo. Tengo gran expectativa de que antes de morir, sea miembro activo de la revolución más importante de la patria, la revolución del espíritu.

Nos hace falta alguien que mate definitivamente a dios, o al menos lo encadene dejándolo en el estricto lugar donde no haga estragos en el comportamiento del Estado. Amigo Colombiano inculto: no estamos en la era medieval, donde el Rey se autoproclamaba una representación de todopoderoso en la tierra. Me importa una zanahoria que el sujeto que dirija el país le rece mas a la tortuga de su casa que a Mahoma, Alá o Jesucristo y la virgen María. Para eso ya hace varios siglos se separó la iglesia de la política.

Es necesario darle el suficiente eco a una vasija de barro indígena al igual que se le da importancia a Simón Bolívar o Santander. Aprender y sentir sincero respeto por nuestra diversidad cultural. Generar empatía y proyección solidaria entre la región costeña, altiplano cundiboyacense, llanos, amazónica y santanderes.

El agnóstico, el homosexual, el indígena, son parte del espíritu oculto de la nación. Pero se ha mantenido confidencial no por ser nocivo, sino porque las conductas tradicionales que nos han mantenido en la anemia cultural y política, no les han permitido ser partícipes del verdadero rostro del país.

No es consecuente desear con ideales vanguardistas, y pensar y actuar como vasallos medievales, saltándonos por completo un proceso minucioso que tiene que ver con reconocer nuestros instintos culturales.

No se puede omitir la necesidad de que la corbata, la diplomacia y la razón se encarguen de las formalidades necesarias de la representación el Estado en un contexto de máximo respeto y paz. Pero no tendrá sentido la existencia de un país sin un constante reconocimiento de su evolución cultural. El día del llamado a la insurrección del espíritu, será violento, porque la revolución cultural se hará con el clítoris, el alma y la superioridad magnánima del arte.